sábado, 25 de diciembre de 2010

masaje facial

El masaje estético facial tiene por primera intención la de trabajar sobre
diferentes centros de la cara para conseguir relajación de músculos, pero a su vez, tonificándolos, trabaja para mejorar las condiciones de la piel,
la circulación sanguínea y linfática y, además, estimular el sistema nervioso.
Habitualmente, son sesiones que se realizan durante aproximadamente una media hora, con movimientos propios de la técnica, en donde la dirección y
el efecto que se aplican tienen una singular importancia en el resultado final del masaje.
Su objetivo, claro está, es prestar bienestar en la persona de la mano de un tratamiento estético.
Lo interesante de esta técnica es que puede ser combinado junto a otras terapias de belleza
que se aplican incluso en las mismas sesiones.
Así, se logra acelerar la circulación de la sangre
en el rostro, reestablecer el correcto metabolismo de la piel, aumentar su resistencia e incluso mejorar
la oxigenación del cerebro.