martes, 15 de marzo de 2011

ejercicio fisico y ayurveda


En el siguiente artículo exploraremos los diferentes aspectos de un factor clave en la salud, el ejercicio físico.

¿Cuanto ejercicio físico es bueno para mí?
Si realizamos una actividad física que siempre nos lleva al agotamiento, es muy posible que estemos desgastando demasiado nuestra energía, produciendo un envejecimiento prematuro y enfermedades degenerativas, al producir un exceso de radicales libres, lesionando órganos internos o debilitando el sistema inmunológico.
En algunos casos, por exceso de competitividad, o por ejercitar en un momento inadecuado del día o la estación del año, generamos el efecto contrario al deseado: nos estresamos más, perdemos interés en otras áreas de la vida, desequilibrándonos. A veces podemos tener fatiga, depresión o insomnio. Hacer demasiado ejercicio puede, según el Ayurveda, incluso alterar el metabolismo, ralentizándolo.
El Ayurveda sostiene que una buena actividad física debería darnos alegría, un estado de plenitud, más energía y claridad mental.
Al hacer ejercicio, si notamos que ya no podemos respirar por la nariz y damos "bocanadas" para tomar aire, deberemos ir bajando el ritmo. No es bueno parar de golpe, más bien poco a poco. Otros signo indicador para disminuir la intensidad de la práctica del ejercicio físico es el sudor en la nariz y en la frente.
Guapos por dentro, guapos por fuera
Lo ideal es mantenerse en la "zona del 50%", utilizando todo el tiempo la mitad de nuestra capacidad, en lugar de intentar ir al máximo en todo momento. De esta manera podemos ejercitar más tiempo, aumentar nuestra capacidad gradualmente, y muy importante: disfrutándolo.
Gimnasia para la mente también...
Según el Ayurveda es recomendable tener durante el ejercicio físico una actitud adecuada observando la respiración y no estar distraído. Toda actividad deportiva es una gran oportunidad de trabajar nuestra atención y nuestra consciencia, pero siempre existen riesgos de lesionarnos o desequilibrarnos, sobre todo si nos focalizamos exclusivamente en la parte física o externa de la dinámica, buscando estándares de "belleza" poco saludables.
De ahí la gran importancia de las gimnasias energéticas o "cuerpo-mente", como el Yoga, Tai-Chi, o el Vyayam, entre otras, ya que están diseñadas desde una intención de sanación y auto-conocimiento, de salud y trascendencia, y con un profundo conocimiento de la anatomía energética del ser humano, evitándonos lesiones y garantizándonos unos beneficios no sólo físicos sino también mentales, emocionales, energéticos y espirituales.