viernes, 10 de febrero de 2012

El Fuego Primordial


fuego
Las personas Fuego son pasionales. Son fogosas y como el fuego mismo son vehementes, impulsivas. Su capacidad es la de la transformación, que es el poder del fuego.  Propone cambios rápidos e irreversibles. Nada va a ser lo mismo cuando pasa el fuego. En ocasiones se lo relaciona con la destrucción, pero eso es mirar el vaso medio vacío… El fuego destruye, claro, pero para que nazcan cosas nuevas: la arcilla se calienta y luego es cerámica, la masa que se cocina, luego es pan.  Es también el fuego del hogar. La palabra hogar proviene del lugar en el que se reunía, en el pasado, la familia a encender el fuego para calentarse y alimentarse. El sitio donde uno se sentía protegido, acompañado, cuidado, querido.
Nuestros antiguos antepasados adoraban al fuego como una divinidad. Tan errados no estarían ya que cuando uno mira el fuego se produce un estado de relajación muy particular que nos acerca a nuestros fuegos profundos, a nuestra luz interior.

La estación del fuego es el verano, el color: el rojo. Su emoción es la alegría (un sonido: la risa) que si se convierte en excesiva euforia lo desequilibra. El calor es el factor climático que más desacomoda a los del Elemento Fuego.  En el Yin Yang, el fuego representa su lado más Yang: la luz, el sol, lo que asciende, la actividad, el movimiento. Si bien vimos en la nota anterior que la madera está asociada al movimiento, entonces el fuego es su culminación. En todo proceso que haya actividad, y por lo tanto movimiento, hay fuego. El fuego representa la manifestación máxima de la vida, es su motor y combustible.

El corazón es el órgano- fuego por excelencia. Aloja al Shen que es el espíritu o mente; tal vez para ser más claros deberíamos hablar de conciencia. Para sentirnos bien y estar saludables nuestros pensamientos y acciones miran hacia un mismo rumbo, de esta manera nos encaminamos a nuestro destino. Cuando el Shen está bien aparece el pensamiento intuitivo, la serenidad y la calma. En MTC decimos que una persona con desórdenes psíquicos tiene desarmonizado su Shen. Dice el So Wen: El Shen se manifiesta en el brillo de nuestros ojos“1. Una mirada apagada, opaca, habla de un Shen debilitado, enfermo.

Los “fuego” son personas muy sensibles, utópicas, elocuentes. En desequilibrio son hipersensibles, tienen insomnio y problemas de memoria. Pueden tener disfunciones de tipo cardíaco: hipertensión y cardiopatías varias (a diferencia de “los madera” que sufren del hígado). Se dice que la lengua es “la ramita del corazón”. Cuando la persona habla mucho o con muchas incoherencias, el Corazón está perturbado.Cuando está equilibrado son aquellas personas que defienden causas sociales o políticas.


Activistas apasionados hasta la extenuación. Las personas fuego nos muestran el ardor que sienten por sus ideales.El fuego supremo es el amor, y el aprendizaje final es la apertura del corazón. De un corazón compasivo que aprende a  amar incondicionalmente. Esta es, creo, la máxima enseñanza que nos permite aprender el Fuego.

Por Ari ben http://ariben.worpress.com