martes, 14 de febrero de 2012

La Madera o la Presencia de lo que se Manifiest

arbol
La Madera es el elemento que tiene una relación directa con todo lo que crece: con la vegetación y la exuberancia, con lo verde. Las personas Madera necesitan revelarse de la misma manera que el pastito aparece entre el asfalto o entre las piedras. Ésta es una energía que es imposible de detener, siempre va a buscar la forma de expresarse, como sea… a veces a los gritos.

Como las semillas, pueden permanecer en forma latente por años, miles de años hasta que un día da un brote y crece y se manifiesta…Es la urgencia de vivir la que hace que “los madera” necesiten mostrar que existen, que son y que están en el mundo. Por eso les da rabia que los detengan y no les dejen mostrar su creatividad. Este es uno de los aspectos más sobresalientes de la madera: la capacidad de inventiva, de ser imaginativos.

La fuerza de la madera no es agresiva aunque lo parezca por lo desafiante, por lo competitiva e impetuosa. Ese ímpetu a veces los hace cometer errores: son atropellados, se llevan a los demás por delante. Pero si están en equilibrio logran que su flexibilidad los lleve a realizar los sueños y las visiones que tengan en la vida.
En los órganos del cuerpo la madera está representada por el Hígado y por la Vesícula Biliar. En el Hígado está el alma etérea, el Hun, el que le indicará el propósito vital al individuo que, si no está bien arraigada pierde el contacto con la realidad.

El sabor de la madera es el ácido. Por su carácter expansivo, de crecimiento, es obvio que es la primavera la estación de la madera. Allí las plantas renacen luego de permanecer en esa latencia que observamos en el invierno. ¡Si es flexible la madera, es porque está viva; y si está viva es justamente porque es flexible!

Al Hígado y a la Vesícula Biliar también los relacionamos con los músculos y tendones, claro, ya que nos permiten el movernos, expresarnos, conducirnos hasta nuestros logros. Almacenan y distribuyen la energía en el cuerpo. Cuando se reprimen las emociones éstas quedan agarrotadas en los músculos. Un H y VB perturbados contraen a los músculos: habrá contracturas, dolores varios. En esos casos es un cable a tierra caminar descalzos por el césped, sentir el contacto con la tierra, respirar y relajarnos. También se puede combinar con un buena serie de masajes. Es en los orificios de los ojos donde también encontramos la madera: necesitamos ver lo que tenemos delante para poder avanzar.
Finalmente la condición atmosférica relacionada con ella es el viento. Esto se articula con la similitud de la vegetación y su adaptabilidad a los cambios. Es justamente el viento el factor climático preponderante para desequilibrar a la madera. Si un paciente nos relata que en invierno prefiere bufanda (para cubrirse del viento)  o no tolera los ventiladores en verano, estamos seguramente frente  a una personalidad madera.

Los antiguos chinos describían al hígado y la vesícula biliar como el “general de la batalla ”. Es el que toma decisiones rápidas y arma el plan, la estrategia a seguir. Es justamente lo que hace el hígado: realiza más de quinientas funciones y todo el tiempo está decidiendo la mejor opción para el cuerpo.
El elemento madera en desequilibrio es irritable, nervioso y colérico. Duda todo el tiempo. Cuando encuentra cual es su camino de vida, en donde arraigarse, crecer y expandirse, todo es abundancia, opulencia. La persona madera es feliz y todo su núcleo está en armonía. La misma armonía que tiene la vegetación en estado salvaje.
Por Ari ben http://ariben.worpress.com