domingo, 16 de enero de 2011

alimentación y salud I


Alimentación y enfermedades de degeneración

Con el abandono de la alimentación cruda y natural por parte de la sociedad, durante el pasado siglo XX se ha producido un aumento de las enfermedades llamadas degenerativas. Empezando por un aumento no natural del tamaño humano y siguiendo por caries dental, diabetes, artrosis, reumatismo, tuberculosis, cardiopatías, cáncer, enfermedades mentales, genéticas, abortos espontáneos, problemas óseos, obesidad, esclerosis de diversos tipos e incluso deformación de la anatomía humana. Todo esto no preconiza nada brillante para el futuro del hombre como no cambie su mentalidad, producción de alimentos y alimentación en general.
Los alimentos de degeneración;
Dentro de este grupo de alimentos se encuentran: Los productos cárnicos, los azúcares industriales, el alcohol, los alcaloides y los condimentos y especias.
Productos cárnicos; Son tóxicos y degenerativos, por una parte, por una crianza artificial, a base de alimentos desvitalizados y manipulados con toda una gama de productos químicos. Incluso si fuese una ganadería biológica encontramos otras tres fuentes productoras de tóxicos:
Tóxicos de origen: Materias extractivas, leucomaínas, ácido láctico, bases xánticas, ptomaínas, bases creatínicas, purinas (ácido úrico). Todos estos productos son de una digestión más lenta y exige una mayor actividad del hígado.
Tóxicos metabólicos: Acido úrico, amoniaco, urea, etc. con la necesidad de que el hígado y los riñones funcionen de forma excesiva.
Tóxicos digestivos: Para producir una correcta asimilación la carne debería comerse en una correcta compatibilidad con otros alimentos. Esto por lo general no se hace bien y en su digestión se producen otra serie de tóxicos y gases venenosos.
Azúcares artificiales;
Estos azúcares compuestos únicamente de sacarosa producen un debilitamiento del hígado y del páncreas en su digestión favoreciendo la diabetes. Además son tóxicos de otras dos diferentes formas:
Toxicidad estructural ;
Al carecer de sales minerales, vitaminas, etc, el azúcar artificial roba del cuerpo para su digestión vitaminas y minerales. De modo que es desmineralizante y descalcificante.
Toxicidad alimenticia;
Por su grado de concentración en sacarosa agrede al organismo. Produce hiperacidez estomacal, hígado sobrecargado, al igual que páncreas y riñones. Produce también ácido oxálico, láctico, y es un estimulante irritante.
Alcohol ;
El abuso de alcohol produce efectos nocivos: trastornos de la sensibilidad, de la motricidad, mentales, del aparato digestivo, circulatorio, hígado y riñones.
Alcaloides;
Son de los venenos más virulentos. Entre estos están: el café (cafeína), té (teína), tabaco (nicotina), cacao (teobromina), coca (cocaína) cola (diversos alcaloides), etc.
Condimentos y especias ;
Entre los peores incluimos: la sal común, el vinagre, la mostaza, la pimienta, etc.
Los alimentos de término medio;
Se llaman alimentos de término medio a aquellos que no deberían de formar parte habitual de nuestra alimentación, pero que sí podemos usarlos como complementos de vez en cuando. Entre estos están: Los cereales, los productos lácteos, las leguminosas y legumbres secas, los huevos, la miel y los cuerpos grasos manufacturados.
Todos estos alimentos son más difíciles de digerir que los alimentos ideales y por ellos habrá que tener cuidad en abusar de ellos. También se tendrá en cuenta su combinación para no producir otros tóxicos. Habría que evitar cereales no integrales, leche y grasas manufacturadas, etc.
Los alimentos ideales;
Estos alimentos ideales para el hombre son: Las hortalizas, verduras, frutas y semillas de árboles
Todos estos alimentos cultivados de forma natural, como se explicó antes, poseen todas las cualidades vitales que el organismo humano necesita. Sus azúcares son más digeribles, y poseen las vitaminas, minerales, proteínas y enzimas que requiere la buena salud. Estos alimentos deben formar parte habitual, constante, de nuestra alimentación en buenas asociaciones y la mayoría de ellas mejor en crudo.
La alimentación humana.;
El hombre es un primate frugívoro. La mayoría de los antropólogos, biólogos y naturalistas reconocen que el ser humano es frugívoro. La morfología, anatomía y fisiología del hombre al ser comparado con los de otros mamíferos se relaciona más con los primates (orangután) que son también frugívoros. Esta comparación no es solo por su morfología general, sino por la anatomía y fisiología de los órganos digestivos.
Bases científicas de la nutrición humana;
Algunos nutricionistas oficiales han criticado el uso exclusivo de albúminas o proteínas vegetales por parte de los ovo-lacto-vegetarianos y otros vegetarianos. Estos dicen que las albúminas animales poseen todos los aminoácidos esenciales y que, por tanto, son indispensables para el ser humano, mientras que las de los vegetales son carentes en algunos de estos (lisina, triptófano, etc.).
Estudios científicos, realizados con diferentes animales y con personas, han puesto de manifiesto lo siguiente:
1) Cada especie animal tiene su albúmina específica por la que puede sintetizar sus aminoácidos.
2) Que las necesidades de albúminas, tanto para el crecimiento como para la reparación, son exiguas.
3) Que el organismo solo puede fijar más albúmina en ciertos y determinados casos o circunstancias (crecimiento o formación fetal).
4) Satisfecha la “cuota de desgaste”, el organismo destruye todo el excedente de albúmina que se le proporcione.