miércoles, 9 de febrero de 2011

reflexologia

Se conoce como masaje reflejo y también como reflexología a diversas terapias que se agrupan bajo la misma denominación, contienen todas las que consideran que se puede actuar de forma remota sobre desde una serie de puntos o zonas reflejas, de forma que actuando sobre ellos se consigue una mejoría del órgano o tejido afectado que se encuentra a distancia de la zona tratada. Despiertan cada día mayor interés entre aquellos que dirigen su atención a las denominadas medicinas alternativas.

Los masajes de tipo reflejo se recomiendan y utilizan para restaurar el estado de armonía perdido y devolver al cuerpo su energía vital, el masaje reflejo se utiliza como un medio para el retorno al equilibrio natural del organismo.
Toda patología implica un desorden en el devenir de los mecanismos complejos que nos permiten vivir la vida y gozar de salud, las técnicas reflejas pretenden, sin introducción de substancias más o menos tóxicas, devolver la salud al cuerpo, y volver a experimentarlo lleno de energía y vitalidad.
Aunque la primera impresión parece situarlo cerca de técnicas como la acupuntura, es preciso reconocer que su origen e historia no son del todo precisos, ya que existen datos de tratamientos que podemos incluir dentro del terreno de lo reflejo en Asia, África y América en tiempos casi prehistóricos.
Estas técnicas que agrupamos como reflejas comienzan a conocerse, desarrollarse y tomar un auge cada vez mayor entre la población a lo largo del siglo pasado. De forma indudable su expansión viene determinada por los éxitos que cosecha como terapia especialmente en la lucha contra los procesos dolorosos.
En esencia todo tipo de tratamientos reflejos parten de un postulado sencillo y en apariencia cierto si consideramos su eficacia:
“Cuando un tejido, órgano o sistema dejan de funcionar adecuadamente el punto reflejo situado a distancia del mismo y que le corresponde (en diversos lugares como pies, manos o rostro, etc) se ve afectado y resulta doloroso a la presión, incluso el nivel de dolor puede ayudad a calificar la gravedad de la patología”
En el cuerpo enfermo la contractura, el estrés, la tensión acompañan en la mayor parte de los casos las manifestaciones de toda patología. La tensión muscular actúa como una presa que retiene y limita la circulación de la energía vital en el organismo.
La clave del tratamiento consiste en liberar al cuerpo de las tensiones, favoreciendo el flujo y reflujo de la circulación de la sangre y demás fluidos, restableciendo el aporte de energía, facilitando la recuperación de la función del órgano o sistema afectados.
Vemos pues que las terapias reflejas pueden ser un medio eficaz de diagnostico y de tratamiento. Al inicio nos permiten explorar con ligeras presiones los puntos reflejos, para luego pasar al tratamiento que corresponde a lo hallado en la exploración. Llega un paciente cansado y sin energía y se marcha de la sesión libre de tensiones y con vigor renovado.
Son factores a tener en cuenta para alcanzar un restablecimiento completo valorar la edad, el estado de cronicidad de la patología y el estado de salud general de cada persona en concreto.
Pueden beneficiarse de las reflejoterapias tanto personas muy jóvenes como adultos, o ancianos, incluso las personas sanas son capaces de percibir como después de tan solo una sesión la energía interior parece sentirse incrementada, no deja de ser nunca una experiencia agradable en manos de un profesional experimentado.