jueves, 10 de marzo de 2011

dieta ayurvédica I

Somos lo que comemos

Nuestra mente y nuestro espíritu se alimentan de los productos que comemos, por ello una dieta sana es aquella dieta equilibrada, adecuada a nuestro cuerpo y a nuestra manera de ser y que está en consonancia con el clima diario en que vivimos.
Todos sabemos que los alimentos los digerimos y éstos liberan energía, esta energía ha de ser de buena calidad para que nos sintamos alegres, activos, es decir, energéticos. Y además estos alimentos digeridos son los que formarán las nuevas células de nuestro cuerpo, por lo que han de ser de buena calidad para que formen células sanas.
Los alimentos de buena calidad son aquellos que sean frescos, con poca grasa, y que sean cocinados pocas horas antes de ser comidos.
La medicina ayurvédica descubrió que no bastaba que los alimentos fueran de buena calidad para que produjeran energía de calidad y células sanas, además había que tener en cuenta otros factores que influían en la digestión y metabolismo de los alimentos:
El clima
El clima es un factor importante en la digestión de los alimentos porque al producirse el proceso digestivo en el estómago se acumula una cantidad de calor determinada para que los alimentos se cuezan, es decir, se digieran.
Si vivimos en un clima cálido, por ejemplo en verano, el sol calienta nuestro cuerpo y nuestro estómago ya está caliente por lo que no necesita generar más calor para digerir los alimentos, por ello en verano nos gusta comer helados y ensaladas porque aportan frescor a nuestro estómago y este adquiera así la temperatura adecuada para una buena digestión, pero si comemos picante añadimos más calor al estómago y éste aún se calienta más y la digestión "se quema", produciendo un mal metabolismo de las cenizas y causa un daño a nuestra salud.
Lo mismo pasa en invierno, hace frío y nuestro cuerpo se enfría, necesitamos ropa de abrigo para mantener la temperatura normal del cuerpo y nos gusta comer sopa caliente porque nuestro estómago está frío y necesita calor extra para digerir los alimentos, comemos comida caliente para aportar calor y comida cocida para que el estómago necesite menos temperatura para digerir y metabolizar los alimentos. Pero si comemos alimentos fríos y sin cocinar nuestro estómago no tendrá la suficiente temperatura para digerirlos y se quedarán medio crudos y dañarán nuestra salud.